ay de mi alma
que bebe a
sorbos su propio llanto,
que ansía
agonizar en el silencio de una palabra...
mas, poco
a poco,
se muere
en el murmullo de su soledad.
no
sirve... se dañó la poesía.
o la
arruinaron los años,
el astío,
las
puertas cerradas
de los
corazones tontos
que
soñaron con amor...